Cómo fotografiar Auroras Boreales

Para capturar este momento tan mágico y llevártelo de recuerdo, aquí dejo varios consejos para sacar las mejores fotos de Auroras.

El mejor momento y lugar

  • Escoger días en los que no haya luna llena, porque su luz le resta visibilidad
  • El cielo tiene que estar despejado o con pocas nubes. El tiempo a veces es imprevisible, no te vengas abajo si está nublado porque puede despejarse en cuestión de minutos.
  • Busca lugares alejados de la contaminación lumínica. En Tromsø (al norte de Noruega) existen varias zonas lejos del centro de la ciudad. El lago Presvannet, la playa Telegrafbutka y en lo alto del monte Storsteinen, al que puedes acceder con el cable-car o subiendo por la ruta del Sherpa (pero es peligrosa con nieve). Además tiene la ventaja de tener una cafetería que hace más agradable la espera y al estar en lo alto de la montaña puedes captar fotos alucinantes de la ciudad por la noche. La parte mala es que es una zona donde sopla mucho el viento, abrígate bien y lleva un trípode resistente. Y no olvides unos guantes gorditos. La isla de Kvaløya también tiene ubicaciones idílicas para verlas, con algún lagos y playas en las que se refleja en el mar, pero allí sólo podrás llegar en coche o si contratas un tour.
  • Localiza un sitio que te permita hacer un encuadre atractivo. Si hay un lago o un fiordo, la foto queda preciosa con el reflejo verde sobre el agua. Las montañas, una casa de madera, una iglesia, un trineo con un reno… también aportan un extra de belleza.

Qué cámara usar y cómo disparar

  • Utiliza una cámara réflex o evil, o en su defecto, que tengan la opción de prolongar el tiempo de exposición y ajustar la ISO. También es importante controlar bien el enfoque, porque por la noche es difícil conseguir el foco en la oscuridad y te saldrán las fotos desenfocadas. Por eso es bueno buscar un sitio donde haya un objeto con algo de luz que esté alejado. Sino, puedes iluminar un segundo con la linterna.
  • Según la intensidad de la aurora puedes variar el tiempo de exposición. Si se mueve mucho y es muy intensa, entre 4 y 6 segundos, si se mueve poco y es intensa 8 segundos y unos 1600 de ISO es suficiente. Si está quieta y no tiene mucha intensidad, un mínimo de 15 segundos de exposición y usa una ISO más alta. Y es mejor si puedes poner un margen de retardo de 2 segundos para cuando aprietes el botón no salga movida la foto. Si decides subir la ISO te arriesgas a tener mucho ruido en la foto, pero eso lo dejo a elección de los entendidos en fotografía.
  • El balance de blancos mejor a 3.500.
  • Siempre, siempre, utiliza un trípode o un punto de apoyo muy estable.
  • Dispara en RAW, así luego podrás ajustar los colores, la luminancia, etc., y conseguirás efectos espectaculares.
  • Abre el diafragma al máximo. Y si tienes un objetivo gran angular, mejor que mejor.
  • Si sólo llevas la cámara del móvil lo tienes muy difícil, pero no imposible. Los nuevos modelos ya vienen con opciones de larga exposición y también existen algunas apps para ello.
  • Lleva batería y tarjetas de memoria extras. Guarda la batería de reserva dentro de un bolsillo para que conserve el calor, con el frío se suelen descargar fácilmente.

El comienzo de una aurora es como una mancha blanca en el cielo. De hecho, si haces la foto ya verás el color verde en la foto aunque tu ojo no sea capaz de distinguirlo. El color siempre se verá más intenso en la cámara así que a veces puede ocurrir que te lleves una desilusión si ese día no es muy intensa.

¿Quieres salir en la foto? Pues quédate clavado como una estatua

Si quieres salir en la foto tendrás que posar muy, muy quieto, como si fueras un maniquí, o parecerá que eres una aparición fantasmal. Tienes que permanecer sin moverte durante todo el tiempo de exposición que le has marcado a la cámara (puede variar entre 8 y 15 segundos). Busca a alguien que te ilumine durante un instante con una linterna (la del móvil, por ejemplo) y con eso ya será suficiente para que se te vea bien en la foto.

Disfruta del momento

No te obsesiones todo el rato con sacar la mejor foto o te estarás perdiendo esta maravilla de la naturaleza. No olvides que lo más importante es disfrutar de ese mágico momento, porque lo que verán tus ojos es algo único y que no podrás olvidar. Ten en cuenta que la cámara siempre captará colores más intensos que el ojo humano, pero la emoción que sientes cuando ves una aurora es muy especial y merece la pena vivirla al menos una vez en la vida.

Y sobre todo, ten paciencia. La naturaleza es así de caprichosa y puede que el cielo esté despejado y no veas ninguna luz (todo depende de las tormentas solares). Nunca dejes de mirar hacia arriba de vez en cuando, porque pueden aparecer en cualquier momento.

La aurora y yo

¿Es aconsejable contratar un tour organizado?

Es una buena opción sobre todo si es tu primera vez. Aunque no te aseguran que las veas, se conocen al dedillo los mejores sitios y te ahorras la complejidad de conducir de noche por carreteras nevadas que no conoces. Suelen llevarte a zonas alejadas hacia el interior, donde hay menos nubes (pero ojo porque hace más frío) y los guías te explican cómo tienes que disparar las fotos. En Tromsø, el precio varía entre los 95 y los 180 euros, en función de si buscas algo mucho más personalizado. Incluso puedes hacer un «dogsleeding» con trineos tirados por huskies o alojarte en cabañas con el techo de cristal para verlas desde tu cama.

Yo escogí northenshotstour y fue todo un acierto. Por 990 Nok (100 euros aprox) nos llevaron a unas 2 horas de Tromsø, donde había un lago y un pueblecito al fondo para que la cámara pudiera enfocar hacia su luz, y además conseguir una foto en la que la aurora se refleje en el lago. Para soportar mejor el frío nos ofrecían chocolate caliente y unas cookies, y el guía nos asesoraba para ajustar correctamente la cámara. Si tienes mucho frío, siempre puedes meterte en el autobús, aun a riesgo de perderte el espectáculo o verlo por la ventana. También existe una opción llamada Aurora Pass, por 2300 Nok, con la que puedes ir los 7 días de la semana y así tener más posibilidades de verla. Mi segunda vez en invierno en Tromsø lo hice con Arctic Travel Company, nos llevaron a un lago helado en la isla de Kvaloya en la que se reflejaba sobre la nieve. Y terminamos la noche en una playa al calor de una hoguera, bajo auroras ya mucho más débiles.

Viendo la aurora al calor de un fuego. Tour de Arctic Travel Company.
Aurora con mucho movimiento y desenfocada
Una espiral encima de nuestras cabezas. Como el trípode no tenía tanta rotación, tiré la cámara al suelo y disparé para probar suerte.
Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s